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lunes, 13 de noviembre de 2017

PRESENTACIÓN DEL LIBRO TEBEOS DE CINE

Martes 21 de noviembre de 2017

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "TEBEOS DE CINE"
EN EL CERCLE DE SANT LLUC. 
12,45 horas. C/ Mercaders, 42 - Barcelona


Entrada Libre


domingo, 29 de octubre de 2017

Libro "TEBEOS DE CINE". Paco Baena

 ¡¡NOVEDAD EDITORIAL!!
16 DE NOVIEMBRE A LA VENTA
"TEBEOS DE CINE"
LA INFLUENCIA CINEMATOGRÁFICA EN EL TEBEO 
CLÁSICO ESPAÑOL, 1900/1970 
Paco Baena 

Editado por Trilita Ediciones

¡¡MAS DE 600 IMÁGENES EN COLOR!!

Tomando como referencia las dos artes visuales de mayor calado popular del siglo XX, el libro plantea un recorrido acerca de la evolución comercial y social del Cine en España y su influencia en la Narrativa Gráfica española, más conocida popularmente como Historieta o Tebeo. Una mirada que abarca desde las primeras manifestaciones de ambos medios, en los albores del siglo, hasta finales de los años sesenta, década en la que el Tebeo autóctono declina su presencia en los quioscos. El libro recoge más de 650 documentos, muchos de ellos inéditos.


PORTADA Y DORSO




A la venta el 16 de noviembre en librerías especializadas 

Pedidos: TRILITA EDICIONES
http://trilitaediciones.blogspot.com.es/

sábado, 21 de octubre de 2017

MÁSCARA VERDE (Cíes, 1949)


Editorial: Cíes
Año: 1949
Ejemplares:  14
Dibujos:  Félix Borné
Guión:  Félix Borné
Tamaño:  15 x 21 cm. 
Páginas:  10 + Cubiertas
Precio:  1 pta.


Cuando en 1949 hace su aparición la presente cabecera, Editorial Cíes llevaba varios años laborando ediciones con el cuento y la novela popular como estandartes principales; compitiendo con las grandes editoriales del momento en ese segmento: Cliper y Molino, principalmente. La novela en general y la de vaqueros en particular era su producto estrella, gracias a una delicada labor editorial en el envoltorio de sus productos. En las portadas y en los dibujos interiores de dichas novelas fueron habituales las firmas de Tomás Porto, Moreno, Lozano Olivares e, incluso, la del propio Félix Borné, autor de la presente cabecera.

Borné había llegado a Cíes tras una corta experiencia con la viñeta en Hispano Americana, en la colección Infantil de las Grandes Aventuras. Era el menos experimentado de los dibujantes reclutados por Cíes, el menos portadista, de ahí que sus primeras colaboraciones se situaran en el interior de las novelas, dibujos que se repartieron en colecciones como Biblioteca X, Colección Vaqueros, El Vengador, etc. También realizaría alguna portada para la colección Narraciones, pero, como decimos, su futuro como autor parecía destinado a la viñeta, al tebeo y no tanto a la ilustración.

La constancia le llevó a presentar en Bruguera a su Hombre de la Estrella, que fue aceptada y tuvo una excelente acogida comercial. El éxito del personaje llevó a la propia Cíes a proponer al autor un acuerdo que pasaba por que éste se desvinculara de la editora catalana y se dedicara a la editora gallega en exclusiva. Cíes, que ya había experimentado en el tebeo un par de años atrás con El Pirata Cobra Blanca, creyó ver en Borné el dibujante que necesitaba para su expansión tebeística –en la novela era ya todo un referente--. Unos cantos de sirena que propiciaron la aceptación de Borné, convencido de que más valía ser cabeza de ratón que cola de león. El primer producto fruto del acuerdo fue la presente colección, Mascara Verde, a la que en teoría tendrían que haber seguido otras muchas cabeceras. No fue así: el proyecto tebeo no funcionó como ambas partes esperaban –tan sólo llegó al mercado una nueva cabecera que fue titulada Rodeo Infantil (1949)-- y el horizonte se tiño de negro para las dos partes.


Máscara Verde fue protagonizada por un enmascarado, al igual que El Hombre de la Estrella. Y situó la acción entre castillos y caballeros de gruesa armadura, al igual que El Hombre de la Estrella. Con un tirano al que vencer, al igual que El Hombre de la Estrella. Sin embargo, evidenciaba mayor empeño creador. Era demasiado lo que Borné se jugaba en el envite y el autor se aplicó a la tarea con gran eficiencia y belleza plástica, especialmente en las portadas, que recordaban al mejor Emilio Freixas –no hay más que observar la que aquí reproducimos--. Aún así, la colección sólo pudo alcanzar catorce ejemplares. Un final amargo, para un proyecto editorial que sin duda merecía mejor suerte.



























Portada e interior de los cuadernos 5 y 11, respectivamente